jueves, 1 de mayo de 2014

HABACUC. CAPÍTULO 1.



1 1Oráculo recibido en visión por el profeta Habacuc.
El final de la injusticia: impaciencia y anuncio (ls 21,1-10) 

2¿Hasta cuándo, Señor,
pediré auxilio sin que me escuches;
te gritaré: ¡Violencia!, sin que me salves?
3¿Por qué me haces ver crímenes,
me enseñas injusticias,
me pones delante violencias y destrucción?
y surgen reyertas y se alzan contiendas?
4Pues la ley cae en desuso
y el derecho no sale vencedor,
los malvados cercan al inocente
y el derecho sale conculcado.
5-Mirad a las naciones, contemplad, espantaos:
en vuestros días haré una obra tal,
que si os la contasen no la creeríais.
6Yo movilizaré a un pueblo cruel y resuelto
que recorrerá la anchura de la tierra
conquistando poblaciones ajenas.
7Es temible y terrible: él con su sentencia
impondrá su voluntad y su derecho.
8Sus caballos son más veloces que panteras,
más afilados que lobos esteparios.
Sus jinetes brincan, sus jinetes vienen de lejos
volando como rauda águila sobre la presa.
9Todos acuden a la violencia,
en masa, adelantando el rostro,
y juntan prisioneros como arena.
10Se mofa de los reyes, se burla de los jefes;
se ríe de todas las plazas fuertes,
apisona tierra y las conquista.
11Después toma aliento y continúa.
Su fuerza es su dios.
Súplica y descripción
12¿No eres tú, Señor, desde antiguo
mi Dios santo que no muere?
Señor, ¿lo has puesto tú en el tribunal?
Roca, ¿lo has establecido para que juzgue?
13Tus ojos son demasiado puros
para estar mirando el mal,
no puedes estar contemplando la opresión:
pues ¿por qué contemplas
en silencio a los traidores,
al culpable que devora al inocente?
14¿Hiciste tú a los hombres
como peces del mar, como reptiles sin jefe?
15El los saca a todos con el anzuelo,
los apresa en la red, los reúne en el copo
y luego ríe satisfecho;
16y ofrece sacrificios al copo, incienso a la red,
porque le dieron rica presa,
comida sustanciosa.
17 ¿Y va a seguir vaciando sus redes
y matando pueblos sin compasión? 

Explicación.

1,1 El título massa' parece abarcar hasta 2,5, ya que en 2,6 se anuncia un género nuevo mashal y otro en 3,1 tepilla. Es título típico de oráculos contra naciones paganas. "Lo vio" parece fórmula genérica de un profeta vidente. 

1,2-4 Comienza en estilo de salmos de súplica, gritando su impaciencia, cuestionando la actitud de Dios (Sal 77,8-10; 79; Jr 15, 10). Dios "le hace ver", en sentido fuerte: lo enfrenta con una situación, para que se haga cargo de ella y reaccione. El profeta reacciona reconociendo en lo que ve el triunfo de la violencia unido a la inacción de Dios. ¿Son injusticias que suceden dentro de Judá, p. ej. durante el reino de Joaquín (cfr. Sal 55)?, ¿o son causadas por una potencia extranjera (cfr. Sal 44)? Disputan y disienten los autores; por el contexto nos inclinamos a pensar que ya está en contexto internacional. Es enfática la enumeración de seis tipos de injusticia. En la eterna contienda de malvado e inocente, el culpable triunfa, el derecho sale derrotado. 

1,5-11 Responde Dios. Tras breve introducción describe un pueblo y sus campañas militares. Lo describe con tal viveza, que ese pueblo ocupa la escena como protagonista. Pero no lo es, porque el Señor afirma su iniciativa histórica, el enunciado final "su dios" es pura ilusión de su crueldad. 

1,5 Dios responde con imperativos en plural, desplegando un horizonte internacional. En el gran tablero Dios va a hacer un movimiento increible, va a mover una pieza inesperada.
1,6 Considero glosa "los caldeos": Dios se reserva el nombre. Su acción paradójica no es esta vez que un pueblo débil derroque al poderoso; no es débil el pueblo que describe.
Lo paradójico es que un pueblo cruel e injusto venga a hacer justicia. Ya ha sucedido otras veces (p. ej. el caso de Jehú, 2 Re 9-10). 

1,7 Responde al verso 4 repitiendo verbo y sustantivo, pero añadiendo un extraño posesivo: "sacará adelante su derecho". ¿También el derecho de los inocentes oprimidos?: compárese con Is 42,1.4. 

1,8-9 El poeta concentra su atención en la caballería; el galope militar le sugiere imágenes de ferocidad; compárese con Job 39,18-25. "Afilados": anotación visual certera. "Violencia" es uno de los términos del v. 3: en el fondo la situación no ha cambiado. 

1,10 La guerra tiene para ellos algo de juego y burla, a despecho de reyes y fortalezas. 

1,11 La primera mitad es dudosa: se podría traducir "cambia dirección". Concluye el oráculo con una expresión lapidaria: ese pueblo sacraliza su fuerza militar. Podría ampliar: la fuerza le da órdenes y le permite cumplirlas. Podría analizar: atribuyendo a su dios sus conquistas, en realidad está divinizando su fuerza. Añádase Sab 2,11. No es extraño que semejante oráculo divino provoque la protesta del profeta. 

1,12 La respuesta de Habacuc sucede sin introducción, como de un oyente escandalizado. Acumula los títulos para mostrar la contradicción. "Mi Dios", no el de ellos que es la fuerza; "Santo", no como la violencia; "desde antiguo", antes de estos hechos históricos; "no muere", como morirán los dioses injustos (cfr. Sal 82); "Roca" que da estabilidad a la existencia. El debate con Dios suena casi como un interrogatorio. 

1,13 El profeta, impotente, miraba y gritaba; Dios, poderoso, mira y se calla. Si el silencio de Dios era insoportable al principio, ahora resulta incomprensible. 

1,14 Leamos la imagen de pesca sobre el fondo del Sal 8: el señor de los peces convertido en pez que otro señorea, ¿Es posible que semejante partida de pesca la haya organizado el Dios santo? 

1,16 Sacraliza o diviniza los instrumentos de poder y dominio: el criterio supremo es la eficacia.

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